Cerebros Recargados

Keanu Reeves en ‘The Matrix’

¿Recuerdan aquella escena de la película The Matrix (Hnos. Wachowski, 1999) donde sientan a Neo (Keanu Reeves) en una silla y le conectan una máquina en la base del cráneo que le permite aprender artes marciales y convertirse automáticamente en un Super Sayayin que incluso vuela a la Dragon Ball? Bueno pues al parecer ya no estamos tan lejos de esa realidad que, hasta hace poco, sonaba a mera ciencia ficción.

Recientes estudios de un equipo de cientificos estadounidenses y japoneses reavivaron aquel viejo debate sobre imprimir conocimiento en el cerebro, modificando patrones cerebrales que mejoran la capacidad visual de los individuos sin siquiera estar conscientes de ello.

Según Takeo Watanabe, el director de la investigación en el Laboratorio de Ciencias Visuales de la Universidad de Boston, este descubrimiento podría ser utilizado en muchas otras disciplinas como la memoria, el conocimiento y el desarrollo del sistema motriz.

La técnica consiste en someter al individuo a una serie de señales visuales decodificadas que alteran el área visual temprana. Estas señales son diseñadas para manipular las conexiones entre neuronas haciendolas coincidir con un patrón igual al de un individuo con la capacidad que se quiere enseñar. Es decir, que modifica el mapa de conexiones para que iguale el de alguien que posee cierta capacidad deseada.

El área visual temprana es donde se procesan las imagenes que llegan desde la retina, dicha área se encuentra en la parte trasera u occipital del cerebro ¡IGUAL QUE EN MATRIX!

De acuerdo con los expertos, la estimulación de esta zona para mejorar el aprendizaje no es algo nuevo, lo que sí lo es es la posibilidad de experimentar sin un entrenamiento específico, logrando que una imagen remita al individuo al aprendizaje sin siquiera darse cuenta -como un mensaje subliminal.

Por otro lado, parte de lo novedoso de esta técnica, es el uso de algo llamado neurofeedback decodificado o retroalimentación decodificada que consiste en la modificación de ciertos parámetros de la actividad cerebral. Este proceso ya se ha realizado antes usando electrodos en casos de síndrome de hiperactividad en niños, pero ahora los investigadores han echado mano de la resonancia magnética funcional, la misma que se emplea para detectar áreas del cerebro que se encienden con ciertas actividades.

Los resultados de esta investigación sugieren, según el National Science Foundation, que en un futuro será posible usar esta tecnología para enseñar a tocar un instrumento, mejorar capacidades motrices y deportivas o incluso corregir el comportamiento y reducir el estrés sin ningun esfuerzo. Igual que Neo.

Y aunque falta mucho tiempo para que logremos tener habilidades de Kwan Chang Caine tan sólo con una resonancia, Watanabe no descarta la posibilidad y afirma que sería interesante utilizar este descubrimiento en casos de memoria traumática o disfunciones cerebrales.

Pero no nos emocionemos tan rápido con la idea de hablar mandarín con dos minutos de dibujitos; dilemas éticos y morales comienzan a surgir prematuramente ya que ante la posibilidad de imprimir conocimientos positivos y corregir traumas, surge también la otra cara de la moneda, que es la impresión de conocimientos que podrían ser  negativos para el individuo como tendencias suicidas o comportamientos violentos que representen un riesgo para sí mismo o para el colectivo.

Y ni hablemos del “super hombre” o de los “super soldados” y las aplicaciones bélicas que esta técnica puede tener.

Ante el infinito mundo de posibilidades que ofrece esa maravillosa computadora llamada “cerebro” otra pregunta inunda el ambiente…. ¿Estará la humanidad preparada para esto?


  1. whaluman ha publicado esto